¿Qué es y para qué sirve un procesador?

El procesador actúa como el cerebro de cualquier teléfono móvil, siendo el encargado de ejecutar todas las funciones con la mayor efectividad en un tiempo récord.

Cuanto más potente sea el procesador de un teléfono móvil, mayor será el rendimiento de ese smartphone, y es que se muestra como un componente fundamental para el buen funcionamiento de cualquier dispositivo, desempeñando un papel altamente protagonista. Desempeña el mismo papel que la CPU o la Unidad de Procesamiento en un ordenador convencional, encargándose de administrar y controlar todas las funciones que existen dentro de un dispositivo móvil, algunas de ellas tan importantes como el procesamiento de imágenes, la conexión a redes 2G, 3G y 4G, la seguridad del smartphone o la posibilidad de conseguir la conexión a puertos de Bluetooth, USB, HDMI o redes WiFi entre otras muchas. Actualmente con el avance de la tecnología, los procesadores han dado un importante salto de calidad, mejorando enormemente su calidad y aumentando su rendimiento.